Hay gente que no lo entiende, sobre todo las madres. Será por ese instinto maternal que les hace ir de la protección a la "sobre-protección". Ese instinto que hace, una vez que son madres, que nunca duerman igual que antes, que les hace dormir con un ojo abierto y otro cerrado. Quizás es por eso que no lo entienden.No entienden que aunque esté lloviendo a mares, que aunque el levante diga aquí estoy yo, que aunque haga más frío que al comerte un polo de lima limón en el almacén de Campofrío un 30 de Diciembre, nos gusta levantarnos temprano en la mañana y salir a correr. Para los que amamos este deporte, para los que un día sin salir a correr es como no tener pan para la pringá, esos son detalles sin importancia. De hecho nos equipamos convenientemente para cabalgar sobre el asfalto o los carriles, llueva o haga sol, haga frío o haga calor. Pero eso ellas no lo entienden. "¿Aonde va tú niño, con el frío que hasse?".
Correr es de cobardes, si corres es que de algo estás huyendo, son las frases más repetidas entre los mirones de botellín en mano, a lo que más de una vez he respondido, "depende lo que lleves delante... o lo que te persiga detrás", para salir del paso.
Correr no es igual que huir, de hecho puede ser completamente lo contrario, ya que a veces se corre hacia los objetivos, las metas, los sueños, las ambiciones... y si eso no es de valientes que baje Dios y lo vea.
Eso no es huir, sino todo lo contrario. Correr, para mí, es de valientes.
Aunque sé, a ciencia cierta, que también hay valientes que no corren, no porque no quieran, sino porque no pueden. De hecho, sé de uno, el más valiente, que no puede correr, y sin embargo corre, y corre, y corre... corre hacia la vida. Ánimo, que llegarás.
Correr vs Huir
Correr no es de cobardes, cobarde es el que huye, huye quien no se atreve;
Se atreve el que no huye, huye el que quiere ser cobarde, es más valiente que cobarde el que corre.
Di que si Javier, aunque no dedique el mismo tiempo que tú, comparto contigo tanto afición, como reflexión.
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